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Relatada por nuestro fundador, Padre Flavián Mucci:
"En el año de 1977, me encontraba en la Parroquia
de la Santísima Trinidad, hoy Catedral de Sonsonate, donde
trabajé por más de 17 años. Mis obligaciones
eran muchas y además, tenía las Aldeas Infantiles
a mi cargo. Sin embargo, sentía que algo más faltaba
en mi vida, que había un vacío en mi corazón.
En la época de Navidad, aumentó el trabajo. Los días
domingos celebrábamos seis misas y además teníamos
bautizos, confesiones y reuniones. Para todo ello, éramos
solamente dos sacerdotes.
Ambos, para aminorar nuestra soledad, esperábamos compartir
la Cena de Noche Buena. Muchas familias de Sonsonate me habían
invitado a estar con ellos en tan memorable fecha, pero yo no quería
pasar aquella noche tan especial, con una sola familia.
Yo, en realidad, pensaba en algo más grande, en una mayor
comunicación, en unirme con muchas, muchísimas personas.
Meditando un poco sobre esa idea, decidí cambiar las cosas
y al día siguiente, me lancé a la calle, a invitar
a todos los pobres del pueblo, para que me acompañaran en
mi comida navideña.
¡Y fue algo muy hermoso! Cerca de trescientas personas atendieron
mi llamado y compartieron mi alimento,. Yo me sentí muy alegre,
como nunca jamás me había sentido en la vida.
Fue en ese momento cuando descubría la felicidad. Y, sobre
todo, que uno es verdaderamente feliz cuando da, no cuando recibe.
Era la magnitud de la Oración de la Paz de San Francisco
de Asís, cuando dice: "Porque dando es como recibimos".
Por qué nunca había pensado en esto? Y al instante
me respondí: Talvez estaba demasiado ocupado en pensar en
mí mismo.
Acto seguido, pensé: "Si he descubierto la forma de
ser feliz, quiero ser feliz todos los días del resto de mi
vida. Tengo que afianzar esta alegría y no soltarla jamás.
Y como si la gracia de Dios hubiese penetrado en mi ser en un rayo
de luz, inmediatamente inicié el "Comedor Abierto",
el primero de El Salvador; y, OH, milagro del Señor! Desde
aquel día, todos los pobres de Sonsonate están recibiendo
tres comidas al día, durante los 365 días al año.
Y mi felicidad ha crecido, junto a aquel proyecto que se inició
con el Comedor Abierto. Esta es la manera sencilla de narrar como
nació la Asociación ÁGAPE en El Salvador. Esta
es mi verdad. En una Navidad ya muy lejana, descubrí la forma
de ser feliz... Desde entonces, todos los días de mi vida
son navidad".
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